Cuando el hombre se volvió agricultor, hace unos 10 mil años atrás, comenzó el lento proceso de selección y mejoramiento de plantas. A tal punto, que  los vegetales que actualmente consumimos son muy distintos a su versión silvestre, y en muchos casos, completamente nuevos. Así lo dio a conocer el Doctor en Bilogía Molecular, Gabriel León, durante el taller “Genes en la Comida: Alimentos Transgénicos en la Vida Cotidiana”, realizado por la Dirección de Vinculación Escolar y el Centro para la Comunicación de la Ciencia de la U. Andrés Bello.

“El choclo no existía en la naturaleza y si no fuera por el hombre, no habría choclo en el planeta. No es un producto de la evolución, sino que de otro fenómeno denominado selección artificial (…) y no es exagerado decir que hay tanta tecnología dentro de un choclo como en un teléfono celular” afirmó el académico durante su exposición.

El mejoramiento genético es lo que ha permitido desarrollar casi todas las variedades de frutas y verduras que actualmente comemos. Un proceso que consiste en alterar la genética al  hacer cruces dirigidos entre ciertas plantas para obtener características deseables en su descendencia. Pero tiene un gran problema, se trata de un proceso muy lento.
En 1973 los científicos aprendieron a manipular y a mover genes específicos entre diferentes organismos, marcando el inicio de la ingeniería genética. “En el año 1983 se creó la primera planta transgénica en el laboratorio de una universidad de Bélgica y el primer cultivo transgénico autorizado para consumo humano, fue un tomate en 1994”.

Actualmente los principales cultivos transgénicos corresponden  a la soya, el algodón, el maíz y la canola. De hecho, el 80% del algodón producido en el mundo proviene de este tipo de plantas. Sin embargo, el uso de transgénicos  en la agricultura se ha visto envuelto en más de una polémica a nivel mundial con bases en una ferviente inseguridad ciudadana. Pero, ¿Tienen riesgos para la salud?, ¿Son necesarios?, ¿qué beneficios aportan? Son algunas de las interrogantes que el Dr. León abordó durante su presentación, quien además señaló ciertas nociones que deben ser considerados en cuanto al debate de los transgénicos “El miedo y la desinformación no pueden ser las causas de la desconfianza de los consumidores acerca de esta tecnología. Mucha gente que está en contra de los transgénicos no sabe lo que son. Es importante que el debate en torno a su uso se mantenga en el ámbito técnico-científico y no político-emocional, es decir no nos dejemos llevar por ideas que no tienen que ver con la realidad científica”.

Expositor: Gabriel León, Doctor en Biología Molecular y Celular

Julio 2015

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