¿Cómo es posible aterrizar sobre una roca que se desplaza a 55.000 km/h y que se encuentra a más 400 millones de kilómetros de la Tierra? Sin duda, debe ser la misma pregunta que alguna vez se tuvo que plantear Laurence O’Rourke, Coordinador Científico de la Misión Rosetta, quien expuso durante la III Conferencia Internacional de Cultura Científica de la Universidad Andés Bello precisamente sobre las complejidades de esta misión, que consiguió posar a la sonda Philae sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko en 2014 (cuyo peso de es de billones de toneladas), una de las hazañas más importantes de la investigación aeroespacial.

“La zona Philae se separa a una velocidad de 18 centímetros por segundo, con esta distancia toma mucho tiempo poder aterrizar, 7 horas más o menos. Hicimos muchas maniobras, muchas cosas para poder poner el satélite en su posición con el fin de seguir a la sonda Philae en su caída, pero también para poder estudiarlo una vez en la superficie” explicó el Ingeniero Aeroespacial Irlandés.

Expositor: Laurence O’Rourke, Ingeniero Aeroespacial Irlandés. Coordinador Científico Misión Rosetta (ESAC).

Octubre 2015