¿Por qué sufrimos de jet lag? ¿Por qué este año el no adoptar un horario de invierno nos produjo tantos inconvenientes? o ¿Por qué hay dolencias que incrementan a una hora determinada? Todas estas preguntas tienen sólo una respuesta: la presencia de relojes en nuestras células que son capaces de coordinar una serie de procesos fundamentales que permiten un mejor funcionamiento del organismo. Un aspecto fascinante a nivel molecular (sobre cómo los organismos perciben el tiempo) es lo que el Cronobiólogo Luis Larrondo dio a conocer durante su intervención en la III Conferencia Internacional de Cultura Científica de la Universidad Andrés Bello.

“A lo largo de la evolución han aparecido los relojes biológicos, maquinarias celulares dentro de nosotros que nos permiten ir midiendo el tiempo para poder saber cuándo viene la noche y el día, con el fin de coordinar una serie de procesos. Por ejemplo, a la 5:00 de la mañana se registra el mínimo de la temperatura corporal, a las 6:00 comienzan a subir los niveles de cortisol. Además, hay ciertas enfermedades que son más propensas a desencadenarse en determinadas horas del día como la apnea, migrañas, episodios de epilepsia, etc”. Explicó el especialista.

Expositor: Luis Larrondo, Biólogo Molecular y Cronobiólogo

Octubre 2015